Autocuidarse es ser amable y compasivo con uno mismo.
El autocuidado es el acto consciente que desarrolla una persona para lograr el bienestar en la salud física, mental, espiritual y emocional.
Al momento que decides autocuidarte, adquieres conocimientos, buscas herramientas, recursos y estrategias para usarlos a tu favor en la solución de situaciones cotidianas como, por ejemplo, es el caso del estrés, la preocupación, la ansiedad, el aislamiento y la tristeza.
DIFERENTES TIPOS DE AUTOCUIDADO
En ocasiones solemos pensar que autocuidarse guarda relación solo con la salud física, olvidando que cuidar nuestro cuerpo y que funcione de manera eficiente tiene que ver con la estrecha derecha entre el cuerpo y la mente.
Si deseas encontrar equilibrio y bienestar, procura el cuidado mental, físico, emocional, social y espiritual
Autocuidado Físico
Se trata de todo lo relacionado con el bienestar del cuerpo.
El autocuidado físico incluye la forma como alimentas tu cuerpo, la hidratación, hábitos de higiene, régimen de sueño apropiado, cuánta actividad física estás haciendo y con qué disciplina estás atendiendo tus necesidades físicas, citas médicas, la toma medicamentos recetados, cuidar tu peso; son parte de un buen cuidado personal y físico.
Cuando cuidas tu cuerpo, piensas y te sientes mejor.
Autocuidado Social
La socialización es clave para el autocuidado. Resulta muy fácil que las ocupaciones nos hagan olvidar hacer tiempo para la vida social.
El autocuidado social abarca las relaciones familiares, amigos, parejas y la persona que nos rodea a lo largo de la vida. Está relacionado con el tiempo y la actividad que dedicamos junto a otros, así como el disfrute de las actividades que se realizan para fortalecer estos lazos.
Todo el mundo tiene necesidades sociales diferentes. La clave está en descubrir cuáles son tus necesidades sociales y apartar tiempo en tu horario para hacer una vida social óptima
Autocuidado Mental
El autocuidado incluye hacer cosas que mantengan tu mente alerta, por ejemplo, los rompecabezas, aprender sobre algo nuevo, leer, ver películas que te inspiran y alimentan tu mente, practicar la gratitud, mantener una actitud positiva; son prácticas que benefician la salud mental.
La forma en que pienses las cosas y con las que llenas tu mente, influyen en gran medida en tu bienestar psicológico.
Tener diálogos interiores, evitar juzgarte, aceptarte, ser auto compasivo, son ejemplos útiles para el autocuidado mental.
Autocuidado Emocional
Es el conjunto de acciones que se realizan para mantener o mejorar el bienestar emocional. Ayuda a evitar problemas de salud mental.
Nos capacita para enfrentar los desafíos que constantemente pueden poner en riesgo la estabilidad emocional.
Incluye reconocer y validar las emociones, priorizando las necesidades propias. Las emociones tienen una fuerte influencia sobre la forma en que nos comportamos y nos relacionamos con los demás, por lo que puede ser una fuente de conflicto. Es de suma importancia incluir este tipo de autocuidado en tu vida.
Autocuidado Espiritual
La ciencia ha comprobado que un estilo de vida que incluye espiritualidad es por lo general un estilo de vida más saludable.
Nutrir tu espíritu no tiene necesariamente que involucrar una religión, se trata de desarrollar un estilo más profundo de significado, comprensión y conexión con lo que tú creas. Bien sea que practiques la meditación, la oración, el voluntariado, hagas actos de caridad, leas la Biblia, realices prácticas devocionales y/o asistas a un servicio religioso, igual es beneficio para lo espiritual.
¿POR QUÉ ES IMPORTANTE EL AUTOCUIDADO?
Practicar una rutina de autocuidado personal ayuda a mantener la salud, prevenir enfermedades, mejorar el bienestar, reducir el estrés, gestionar las emociones y es clave para prevenir enfermedades.
Dentro de los beneficios a la salud están:
- Reducir la ansiedad y la depresión
- Mejorar la resiliencia
- Aumentar la energía
- Reducir el agotamiento
- Lograr relaciones interpersonales más fuertes
- Mejorar la autoestima
- Conocerse mejor
- Mejorar la calidad de vida
- Establecer límites
- Valorar las propias necesidades y mostrar respeto hacia uno mismo.
Desarrolla un plan de autocuidado personalizado con responsabilidad y compromiso. No esperes a que llegue una crisis en tu vida.
Si tienes alguna duda o si crees que yo te puedo ayudar, contactáme
Dra. Carmen Pimentel
Experta en familia


0 comentarios